doi: 10.56294/hl202318

 

ORIGINAL

 

Self-prescription and self-medication in an urban adolescent population

 

Autoprescripción y Automedicación en una población urbana adolescente

 

Lucia Micaela Vargas1  *, Aníbal Danilo Farias1  *

 

1Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, Universidad Abierta Interamericana. Argentina.

 

Citar como: Vargas LM, Danilo Farias AD. Self-prescription and self-medication in an urban adolescent population. Health Leadership and Quality of Life. 2023; 2:18. https://doi.org/10.56294/hl202318

 

Recibido: 02-07-2023                   Revisado: 13-10-2023                   Aceptado: 21-12-2023              Publicado: 22-12-2023

 

Editor: Dr. Mileydis Cruz Quevedo

 

ABSTRACT

 

Background: self-medication is defined as the use of medicinal products on own account or on the recommendation of other persons outside the medical profession. This practice is quite common, and adolescents are a vulnerable group to the effects that it can cause.

Material and methods: a descriptive and retrospective cross-sectional observational study was conducted. The sample included schooled adolescents, of both sexes, between 15 and 18 years who attended 4th, 5th and 6th year of secondary school (EES Nº7, EES Nº1 Manuel Dorrego, EES Nº9 (Normal), EES N19, EESA Nº1 “Florencio Molina Campos”) in establishments in the city of Junín, Province of Buenos aires. The data collection tool was a voluntary, anonymous, multiple-choice survey open through a Google form. The data was captured and interpreted in tables and graphs in Excel.

Results: this work determined that 72,9 % (84) of the adolescents enrolled in school engage in the practice of self-medication, therefore 20,8 % (22) did not. 86,9 % (73) of the adolescents who self-medicated did so for headache, 56 % (47) for fever, 50 % (42) for sore throat. 86,9 % (73) of the adolescents studied consumed ibuprofen, being the most chosen according to their answers. Second, paracetamol is found at 81 % (68. The 63,1 % (53) responded that they did not know the risk of the drugs they consumed, 23,8 % (20) indicated that they had little knowledge about it, while 13,1 % (11) responded that they did.

Conclusion: it can be concluded from the previously presented information that most of the adolescents surveyed do not make a responsible use of drugs and have biases for a correct decision making when addressing their medical problem. From a very early age it can be seen that adolescents have been implementing the practice of them. When practiced with such prematurity, they may incur unknown risks by not knowing the specific uses of medicines and consequently obtain a counterproductive result when using them.

 

Keywords: Self-Medication; Self-Prescription; Adolescents; Over-The-Counter Medications; Rational Drug Use Adolescents.   

 

RESUMEN

 

Introducción: la automedicación es definida como la utilización de medicamentos por cuenta propia o por recomendación de otras personas ajenas a la profesión médica. Esta práctica es muy habitual, y los adolescentes son un grupo vulnerable a los efectos que la misma puede causar.

Material y métodos: se llevó a cabo un estudio observacional de corte transversal descriptivo y retrospectivo. La muestra incluyó adolescentes escolarizados, de ambos sexos, entre 15 y 18 años que cursaron 4to, 5to y 6to año de escuela secundaria (EES Nº 7, EES Nº1 Manuel Dorrego, EES Nº 9 (Normal), EES Nº19, EESA Nº1 “Florencio Molina Campos”) en establecimientos de la ciudad de Junín, Provincia de Buenos aires. El instrumento de recolección de datos fue una encuesta voluntaria, anónima de opción múltiple y abierta a través de un formulario de Google. Los datos fueron plasmados e interpretados en tablas y gráficos en Excel.

Resultados: este trabajo determinó que el 72,9 % (84) de los adolescentes escolarizados incurren a la práctica de la automedicación, por lo tanto, el 20,8 % (22) no lo hicieron. El 86,9 % (73) de los adolescentes que se automedicaron lo hicieron por dolor de cabeza, el 56 % (47) por fiebre, el 50 % (42) por dolor de garganta. El 86,9 % (73) de los adolescentes estudiados consumieron ibuprofeno, siendo el más elegido según sus respuestas. En segundo lugar, se encuentra el paracetamol con el 81 % (68. El 63,1 % (53) respondió que no conocían el riesgo de los medicamentos que consumían, el 23,8 % (20) indicó que tiene pocos conocimientos al respecto, mientras que el 13,1 % (11) respondió que sí.

Conclusión: se puede concluir dada la información previamente presentada que la mayoría de los adolescentes encuestados no hace un uso responsable de medicamentos y tienen sesgos para una correcta toma de decisión al abordar su problema médico. Desde muy temprana edad puede verse como los adolescentes han ido implementando la práctica de las mismas. Al practicarse con tal prematuridad, pueden incurrirse en riesgos desconocidos por su parte al no tener conocimiento sobre los usos específicos de los medicamentos y consecuentemente obtener un resultado contraproducente al utilizarlos.

 

Palabras clave: Automedicación; Autoprescripción; Adolescentes; Medicamentos de Venta Libre; Uso Racional de Medicamentos.

 

 

 

INTRODUCCIÓN

Para la OMS "una droga es toda sustancia química que, introducida en el organismo de un sujeto, posee la propiedad de modificar las condiciones físicas y/o químicas de éste; las mismas también pueden ser denominadas como fármacos".(1) Los medicamentos pueden ser clasificados en aquellos de venta libre, los cuales no requieren de una receta para ser adquiridos por la población (E.g:)

Paracetamol) y, por otro lado, los obtenidos mediante una receta médica, que para ser adquiridos requieren obligatoriamente de una prescripción confeccionada por un médico matriculado (E.g: Clonazepam).(2) Por su parte, la OMS define a la automedicación como "la selección y el uso de los medicamentos por parte de las personas, con el propósito de prevenir, aliviar o tratar síntomas o enfermedades autodiagnosticadas o el uso intermitente o continuo de medicamentos recetados para enfermedades o síntomas crónicos o recurrentes".(3)

La automedicación con productos de venta bajo receta se denomina autoprescripción. Se trata de una práctica comúnmente realizada; las personas cometen el error de automedicarse porque al tratarse de dolencias o síntomas menores creen que no es necesaria o no justificable una consulta médica, y por lo general, las mismas que lo realizan no cuentan con información suficiente para tomar buenas decisiones sobre su salud. Por esta razón es recomendable siempre consultar con un profesional antes de consumir cualquier producto medicinal.(4)

En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) es la autoridad sanitaria responsable de otorgar la condición de venta sin receta médica, a diferencia de aquellos que requieren de una  prescripción escrita por el profesional médico.(5) Un medicamento es de venta libre si cumple con una serie de requisitos, dispuestos a continuación:

·     Debe estar aprobado por la ANMAT.

·     El fabricante debe estar autorizado y supervisado por la ANMAT.

·     El medicamento debe ser eficiente sobre los síntomas que motivan su consumición y que por sus características no requieran consulta médica.

·     Deben dar una respuesta firme y suficientemente rápida, para que el paciente note los beneficios.

·     Deben ser de fácil empleo.

·     El prospecto de los fármacos deberían indicar:      

1.   Dosificación correcta. 

2.   Frecuencia de utilización (cada cuantas horas y por cuantos días).     

3.   Posibles efectos adversos.     

4.   Precauciones y advertencias.     

5.   Interacciones con otros fármacos.

6.   Duración de uso.

7.   Cuando buscar ayuda de un profesional.

 

Las personas tendrían que leer el prospecto de forma obligatoria antes de consumir el medicamento. Es importante que cuando se describa dicho producto debe ser legible y compresible por cualquier persona.(5,6)                                              

Los medicamentos de venta libre permiten su utilización sin supervisión médica para el alivio de una serie de síntomas (cefalea, fiebre, dolor abdominal, odinofagia, tos, resfrío, etc.), de modo que la persona pueda realizar un adecuado autocuidado de su salud.   Los medicamentos previamente mencionados, de venta libre, son los más utilizados para la automedicación, aunque no se debe dejar atrás que los medicamentos con prescripción médica son consumidos por gran parte de las personas. 

Actualmente hay un incesante acceso a información sobre medicamentos, la cual puede encontrarse fácilmente en internet, revistas, así como también por televisión. Los medios de comunicación e internet promueven la automedicación al promocionar sus productos, práctica que fomenta el autodiagnóstico y por ende el consumo indiscriminado e incorrecto de medicamentos, que hacen que las personas incurran en los riesgos asociados que pueden llegar a tener la mala utilización de los mismos.(7)

Particularmente, el uso indebido de estos medicamentos o utilizados manera errónea puede llegar a poner en peligro a las personas que dan uso a fármacos por su propia cuenta ya que pueden llevar a una sobredosis, porque no sepan cuántas veces en el día tomarlo, cada cuantas horas, por cuánto tiempo, ni la dosificación y correcta interacciones con otros fármacos.(8)

Otros riesgos que puede llegar a ocasionar son las reacciones adversas a medicamentos, diagnóstico incierto o errado, enmascaramientos de enfermedades y como también si es el medicamento correcto para un efectivo tratamiento,(3) también puede dar lugar a una mayor dependencia de los medicamentos y al deterioro del estado de salud, debido a los retrasos en la búsqueda de atención médica, en caso de ser necesario.(8)

Lo previamente establecido conlleva a la necesidad de abordar la problemática de la automedicación, práctica frecuentemente realizada por gran parte de la población.

Existen variadas razones por las cuales dichas personas toman la decisión de recurrir a la automedicación para tratar sus dolencias, razones que van desde un consejo de un familiar hasta por encontrarse a una distancia considerable de una farmacia. (9)

Siempre que se practique la automedicación hay que tener en cuenta que no existe medicamento inocente, cuando son dados de manera errónea, por un tiempo relativamente largo, a dosis incorrectas, o en situaciones que no son las correctas para dichos medicamentos, pueden generar efectos adversos y llevar a la dependencia del fármaco.  

La automedicación es un problema de salud creciente en todo el mundo y particularmente los adolescentes son un grupo vulnerable debido a que se encuentran en plena expansión física y mental, en otras palabras,  una fase de experimentación, lo que puede volverlos influenciables, por ejemplo por los medios de comunicación y/o foros en internet, y por ende condicionar su accionar lo que confluye en la decisión de automedicarse.(10,3) Los medicamentos son una herramienta para la terapéutica de un problema de salud, para poder mejorar la calidad de vida de una persona. Un uso inadecuado de los mismos genera riesgos directos e indirectos.

En vista de la información dispuesta, este estudio se realizó en base a una población acotada de adolescentes entre 15 y 18 años de ambos sexos, el cual tiene como objetivo determinar la prevalencia de la de automedicación, identificando los fármacos más usados y las razones por las cuales se conlleva a la adopción de esta práctica. Por otra parte, tiene por objetivo a su vez distinguir cuales son los referentes informativos y los medios que utilizan los adolescentes a la hora de automedicarse, si advierten los riesgos en los que incurren al consumir los fármacos y finalmente sí tuvieron algún efecto adverso con la práctica de la automedicación.

               

MÉTODOS

Se realizó un estudio observacional de corte transversal, descriptivo y retrospectivo. La población fue de 141 adolescentes escolarizados, de ambos sexos, entre 15 y 18 años que cursaron en el momento del estudio 4to, 5to y 6to año de escuela secundaria (EES N.º 7, EES Nº1 Manuel Dorrego, EES Nº. 9 (Normal), EES N19, EESA Nº1 "Florencio Molina Campos”) en establecimientos de la ciudad de Junín, Provincia de Buenos aires. De los cuales la muestra estudiada contó con 106 alumnos, los cuales fueron los que participaron de dicho estudio. Los criterios de inclusión fueron:                                                                           

·     Participantes de ambos sexos entre 15 y 18 años que concurrieron a 4to, 5to o 6to año de las escuelas mencionadas de la ciudad de Junín, Provincia de Buenos Aires, los cuales dieron su consentimiento para participar de dicho estudio. Los criterios de exclusión: 

·     Alumnos que no quisieron participar. •  Alumnos fuera del grupo etario especificado.

·     Alumnos que no presentaron la autorización de la madre, padre y/o tutor.

 

La realización de las encuestas comenzó el 3 de octubre del 2022 y finalizó 14 de diciembre del 2022.

Anticipadamente fue solicitada la autorización a los directivos de dichas escuelas para adquirir la participación de los alumnos, donde se le requería también la firma del consentimiento informado a cada participante, cada adolescente encuestado fue autorizado por su madre, padre y/o tutor.

A los participantes se les solicitó realizar una encuesta compuesta por 13 preguntas de opción múltiple y abierta a través de un formulario de Google. Las mismas fueron de carácter voluntario y anónimo, en la cual se incluía como únicos datos personales sexo y edad.

El instrumento contaba con dos secciones, donde la primera sección correspondía al sexo y edad y en donde se indagó a la persona si se utilizó un medicamento por cuenta propia. Si la respuesta correspondiente era afirmativa, se hubiera seguido con la realización de la encuesta, de lo contrario, debió terminar ahí.  

La segunda sección se evaluó los distintos aspectos que conllevan a la automedicación como: síntomas que conducen a la práctica, frecuencia, medicamentos, acceso a información, medio de obtención del fármaco, beneficio, causas, efectos adversos.

Para la selección de los fármacos acerca de los cuales se indagó se tomaron en cuenta estudios previos, eligiéndose los grupos de mayor consumo y conocidos por la población. Se presentaron, además, fármacos de venta libre y fármacos de prescripción médica, así como también se incluyó la modalidad “otros” para que pudiesen agregar si consumían otro fármaco no especificado en dicha encuesta.

Por otro lado, se decidió utilizar en la encuesta algunos nombres comerciales de los fármacos, debido a que es más probable que sean reconocidos por la población estudiada. A los participantes se les presentó la encuesta mediante un código QR donde lo escaneaban, se explicó a los alumnos de que trataba la encuesta y para que se requería la misma, solicitando que sea contestada de manera individual. 

Las variables analizadas fueron la edad, sexo, consumo de medicamentos por cuenta propia, tipo de medicamento, sintomatología impulsada para el consumo del fármaco, frecuencia de automedicación, Alivio del dolor, Fuente de conocimiento del fármaco, accesibilidad al medicamento, causa de la automedicación, consecuencia de la automedicación, efectos adversos, conocimiento de los riesgos de los medicamentos.

Los datos obtenidos en las encuestas se presentaron en un formato CSV (comma-separated values) que se analizó a través de la confección de tablas y gráficos en el programa Microsoft Excel. 

RESULTADOS 

El estudio se realizó en 106 participantes escolarizados en establecimientos de la ciudad de Junín, Provincia de Buenos aires. De los cuales el 48,1 % (51) fueron masculinos, y el 51,9 % fueron femeninos (55) (figura a).

Dentro del universo estudiado el 17,9 % (19) tiene 15 años, el 30,2 % (32) tienen 16 años, el 30,2 % (32) tienen 17 años y el 21,7 % (23) tienen 18 años (figura 1b).

Este trabajo determino que el 79,2 % (84) de los adolescentes escolarizados incurren a la práctica de la automedicación, por lo tanto, el 20,8 % (22) no lo hacen (figura 1c). De los cuales los que practican la automedicación 39 % (42) son mujeres, y 39 % (42) son hombres. Por lo tanto, de los adolescentes que no incurren a la práctica de la automedicación 12 % (13) son mujeres, y 8,4 % (9) hombres.

 

Figura 1. Resultados de la encuesta

 

Síntomas no deseados que generó el uso de automedicación

En este apartado se podía marcar más de una opción. El 86,9 % (73) de los adolescentes que se automedicaron lo hicieron por dolor de cabeza, el 56 % (47) por fiebre, el 50 % (42) por dolor de garganta, el 47,6 % (40) por dolor abdominal, el 46,4 % (39) por resfrío, el 45,2 % (38) por mialgias, el 42,9 % (36) por tos, el 9,5 % (8) por diarrea. En la modalidad otros los participantes pusieron: dolor de dientes debido al uso de ortodoncias 2,4 % (2), acidez 1,2 % (1), dolor de oído 1,2 % (1) (figura 2). 

 

Figura 2. Síntomas

 

El 75 % (63) de los participantes lo hicieron  esporádicamente, cuando lo creían necesario. Por otro lado, el 10,7 % (9) todos los días, el 7,1 % (6) una vez por semana, mientras que el 2,4 % (2) dos veces por semana. Finalmente, el 2,4 % (2) lo realizó una vez por mes, en tanto que el 2,4 % (2) dos veces por mes (figura 3).

Figura 3. Frecuencia de uso de los medicamentos

 

En este apartado se podía marcar más de una opción. El 86,9 % (73) de los adolescentes estudiados consumieron ibuprofeno, siendo el mas elegido según sus respuestas. En segundo lugar, se encuentra el paracetamol con el 81 % (68), el 28,6 % (24) consumió diclofenac, mientras que el 20,2 % (17) consumio aspirina, el 9,5 % (8) amoxicilina el 1,2 % (1) lo hizo con difenhidramina, el 2,4 % (2) uso loratadina, el 6 % (5) utilizo omperazol. En el apartado otros colocaron setral, cuya droga se denomina propinox clorhidrato, con porcentaje correspondiente al 2,4 % (2) (figura 4)

 

Figura 4. Medicamentos utilizados

 

Figura 5. Encuesta de los resultados al automedicarse

 

El 76,2 % (64) respondieron que si se le paso el dolor con la toma de la medicación, mientras que el 23,8 % (20) no completamente (figura 5).

 

Figura 6. Encuesta de la obtención de los medicamentos

 

El 50 % (42) lo obtuvieron de su hogar ya que en ella tiene un kit de medicamentos. El 22,6 % (19) marco la opción ¨me lo dio un familiar, amigo o vecino¨. El 19 % (16) lo obtuvo a través de un kiosco o almacén. Finalmente, el 8,3 % (7) lo obtuvo a través de la farmacia (figura 6).

 

Figura 7. Medios por lo que tuvo información del medicamento

 

Medios por los que tuvo información del medicamento: El 66,7 % (56) lo conocieron por la recomendación de un familiar, amigo o vecino; el 22,6 % (19) seleccionó "Me lo recomendó alguna vez un médico y después lo volví a usar por cuenta propia". Por otro lado, el 3,6 %  (3) lo conoció por algún aviso de publicidad, el 4,8 % (4) busco en internet el nombre del medicamento según la sintomatología que presentaba, mientras que, finalmente, el 2,4 % (2) seleccionó "Se lo recomendaron en la farmacia" (figura 7).

 

Figura 8. Razones de la automedicación

 

El 71,4 % (60) seleccionó la opción "No fui al médico porque los síntomas no me parecían serios como para ir" para automedicarse; el 13,1 % (11) optó por la opción "Se lo dio alguien de la familia y ellos confiaron". Por otro lado, la opción seleccionada por el 7,1 % (6) fue "Creo tener suficiente conocimiento para hacerlo"; el 6 % (5) se volcó por "Tomaron previamente el medicamento". Finalmente, el 1,2 % (1) seleccionó "Siempre hay que esperar mucho tiempo para ser atendido" y el 1,2 % (1) "Tengo problemas económicos y no tengo obra social" (figura 8).

 

Figura 9. Aparición de algún efecto adverso luego del consumo del medicamento

 

El 88,1 % (74) respondió que no tuvo efectos adversos al consumir el medicamento, mientras que el 11,9 % (10) afirmo que sí (figura 9). De aquellos participantes que comentaron que sí tuvieron efectos adversos, se les consultó sobre los tipos de efectos que sintieron, para lo cual los resultados fueron los siguientes (se podía marcar más de una opción): el 61,5 % (8) sintió mareos, el 30,8 % (4) dolor abdominal, el 23,1 % (3) nauseas o vómito y el 15,4 % (2) diarrea (figura 10).

 

Figura 10. Efectos adversos

 

El 63,1 % (53) respondió que no conocían el riesgo de los medicamentos que consumían, el 23,8 % (20) indicó que tiene pocos conocimientos al respecto, mientras que el 13,1 % (11) respondió que sí (figura 11).

 

Figura 11. Conocimiento de riesgos del medicamento que consumió

 

DISCUSIÓN

La automedicación y la autoprescripción son conductas que se presentan con gran frecuencia en la comunidad adolescente. Desde muy temprana edad puede verse como los adolescentes han ido implementando la práctica de las mismas. Al practicarse con tal prematuridad, pueden incurrirse en riesgos desconocidos por su parte al no tener conocimiento sobre los usos específicos de los medicamentos y consecuentemente obtener un resultado contraproducente al utilizarlos. Los resultados obtenidos en este estudio revelan la alta prevalencia de automedicación por parte de los adolescentes siendo el 74,9 %. Presentando el mismo porcentaje de hombres que mujeres los cuales incurren a esta práctica.

Los antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, diclofenac, aspirina) han sido los medicamentos seleccionados con mayor frecuencia según la población en estudio, seguidos por el analgésico/antipirético (paracetamol). Estos han sido utilizados para el tratamiento de sintomatologías como la cefalea, fiebre, odinofagia, dolor abdominal y mialgias. Lo previamente mencionado revela que los adolescentes no tienen noción de los medicamentos que consumen y para que lo hacen, ya que para un dolor abdominal la utilización de antiinflamatorios no esteroideos durante un largo periodo de tiempo podría ser perjudicial y generar reacciones adversas como dolor abdominal, ulcera péptica, perforación y hemorragia intestinal.  Por otro lado, también es importante destacar la utilización de antibióticos, si bien solo representa 9,5 % de la población estudiada, es un medicamento que requiere prescripción médica. Su toma incorrecta podría generar un alto riesgo al aumento de resistencia bacteriana y la aparición de efectos indeseados.

Para la mayoría de los adolescentes la fuente de información y obtención principal de medicamentos fue la familia. Cabe destacar que los jóvenes suelen tener en cuenta en gran manera la opinión de los adultos para su toma de decisión, y al ser recomendado por un adulto, ya sea, madre, padre, tíos, abuelos, etc, los cuales no tienen conocimiento sobre la índole pueden aconsejar al joven incorrectamente e influir negativamente e inconscientemente su accionar.

La mayoría de los encuestados afirmaron que no acudieron al médico porque la sintomatología que presentaban no era seria como para acudir al mismo. Sin embargo, la mayoría no conoce los riesgos que puede llegar a provocar la toma de una medicación inadecuada ni están en condiciones de hacer un diagnóstico certero por su cuenta. 

Si bien los fármacos tienen efectos deseados en la salud si son utilizados correctamente, también pueden generar efectos indeseados, por esta razón tienen que ser recetados por un profesional que tiene conocimiento intrínseco de sus efectos tanto como aquellos que son adversos para el diagnóstico anclado a la sintomatología expresada por el paciente. 

Respecto de la autoprescripción, es importante controlar que sean cumplidas las reglas impuestas respecto de la venta de medicamentos libres y aquellos con receta médica, dado que si en aquellos fármacos que pertenecen al segundo grupo, como por ejemplo son los antibióticos, en el caso de ser adquiribles y consumidas por la población sin un certero diagnóstico,  tratamiento y seguimiento por parte de un profesional, puede conllevar a ocultar una enfermedad, resistencia a los fármacos, inefectividad para tratar la cuestión específica, incorrectas dosis y plazos, serios efectos adversos y, en casos extremos, a una pronta hospitalización y/o muerte.

Dado que en este estudio la mayoría de los encuestados practica la automedicación, es preponderante regular la misma mediante la educación de la población adolescente, lo que conduce a un mejor manejo de los medicamentos de venta libre. Con esta información adicional hacia los jóvenes se direcciona a la disminución de la carga de los servicios de salud por males menores. Como medidas correctivas desde este aspecto pueden ser buenos ejemplos llevar a cabo charlas en las escuelas, la redacción de artículos escritos por profesionales con información simple y también efectiva para que cualquier persona pueda comprenderla y hacer uso de ella, como finalmente una obligación hacia las empresas farmacéuticas a brindar mayor información sobre sus medicamentos de venta libre a la hora de publicitarlos.

Se puede concluir dada la información previamente presentada que la mayoría de los adolescentes encuestados no hace un uso responsable de medicamentos y tienen sesgos para una correcta toma de decisión al abordar su problema médico. Esta práctica constituye una conducta riesgosa y preocupante. Los adolescentes no tienen el conocimiento necesario para tener un panorama completo y criterioso de la información que debe ser procesada para realizar una correcta toma de medicamentos por sus propios medios. Esto conlleva indiscutiblemente a remarcar la importancia del rol y la influencia de los padres en esta importante etapa de desarrollo, quienes les enseñan a sus hijos a enfrentarse a diferentes retos cotidianos y a guiarse en su accionar. También, a su vez, es imprescindible implementar intervenciones específicas de educación en salud.

 

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FINANCIACIÓN

Ninguna.

 

CONFLICTOS DE INTERÉS

No se manifiestan conflictos de interés.

 

CONTRIBUCIÓN DE AUTORÍA

Conceptualización: Lucia Micaela Vargas, Aníbal Danilo Farias.

Curación de datos: Lucia Micaela Vargas, Aníbal Danilo Farias.

Investigación: Lucia Micaela Vargas, Aníbal Danilo Farias.

Administración del proyecto: Lucia Micaela Vargas, Aníbal Danilo Farias.

Recursos: Lucia Micaela Vargas, Aníbal Danilo Farias.

Supervisión: Lucia Micaela Vargas, Aníbal Danilo Farias.

Redacción – borrador original: Lucia Micaela Vargas, Aníbal Danilo Farias.